sábado, 9 de abril de 2016

Artemisa Gentileschi


Artemisa Lomi Gentileschi nació en Roma, el 8 de Julio 1593 y murió en Nápoles en el 1654). Artemisa fue una pintora caravaggista italina, hija del pintor toscano Orazio Gentileschi. Tomó de su padre, Orazio, el arte del dibujo, y le introdujo una fuerte acentuación dramática, tomada de las obras de Caravaggio, cargada de efectos teatrales, elemento estilístico que contribuyó a la difusión del caravaggismo en Nápoles. Su padre fue el que le enseñó la técnica del contraste de luz y sombra (chiaroscuro), característico del tenebrismo, que tuvo una gran influencia en su obra, si bien ella llegó a tener una manera muy personal de enfocar los temas.

Como la academia de bellas artes era exclusivamente para hombres, su padre la apoyó en secreto para que pudiera cumplir su sueño y plasmar su talento.
Artemisa se casó y se instaló con su marido en Florencia, donde entra en la Accademia del Disegno (Academia del dibujo) y es una de las más exitosas artistas.
En el año 1653 Artemisa muera, siendo sepultada en la iglesia de San Juan de los Florentinos, ubicada en Nápoles.

En cuanto a la temática que trabajaba, decir que pintó cuadros históricos y religiosos en un momento en que estos temas heriocos eran considerados inadecuados para el espíritu femenino. Retocó y modificó obras de su padre, dotándolas de un realismo que antes no tenían y les añadió una atmósfera dramática, acentuando el claroscuro a la manera Caravaggio, por tanto el estilo maduró.

Entre sus obras más destacadas encontramos:

  • Susana y los viejos
  • Dánae
  • Alegoría de la inclinación
  • Iael y Sisera
  • Nacimiento de San Juan Bautista
  • Judit y su doncella

(La Venus dormida, 1625-1630)


(María Magdalena como Melancolía, 1622-1625)

Podemos encontrar sus obras en la Galería Palatina  del Palacio de Florencia (Italia), Galería de los Uffizi de Florencia (Italia), en el Museo Soumaya, en la ciudad de México y en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.







Ginerva Cantofoli (1618-1672)

Ginevra Cantofoli fue una pintora italiana nacida en el año 1618 en la ciudad de Bolonia. Ginevra fue una pintora de imágenes religiosas y alegóricas cuya obra se desarrolló hasta el año 1672, año de su fallecimiento.


Estudió en la Academia de Diseño de Elisabetta Sirani para la que posteriormente trabajó en su taller. Fue en su Bolonia natal donde pintó varios retablos y desarrolló la parte mayoritaria de su obra pictórica.

De sus obras más destacadas podemos decir que se encuentran sitiadas en diferentes iglesias de la geografía italiana. Como obras más importantes podemos mencionar las siguientes:
  • Retablo de la Última Cena en la Iglesia de San Próculo.
  • Retablo de Santo Tomás de Villanueva en la Basílica de San Giacomo Maggiore.
  • Retablo de la Virgen con el Rosario en la Iglesia de San Lorenzo.
  • Retablo de Santa Apolona en la Iglesia de La Morte.


Sofonisba Anguissola ( 1935-1625)

Sofonisba Anguissola fue una pintora italiana, la primera mujer pintora de éxito del Renacimiento y una de las artistas más longevas 1535-1625.

A pesar de que no lo tuvo fácil debido a su clase social buscó posibilidades para elaborar un nuevo estilo de retratos con personajes con poses informales y utilizando como protagonistas a los miembros de su propia familia.
La figura de Sofonisba forma también una parte importante de la corriente feminista ya que a pesar de la época donde las mujeres estaban completamente ausentes. El gran éxito de esta abre camino a un gran número de mujeres para conseguir el sueño de ser artistas.




Un total de 50 obras han sido atribuidas con seguridad a Sofonisba Anguissola. Sus cuadros pueden ser vistos en las galerías en Bérgamo, Budapest, Madrid (Museo del Prado), Milán (Pinacoteca de Brera), Nápoles, Siena y Florencia (Galería Uffizi).


Entre las obras más destacadas de Sofonisba Anguissola podemos destacar las siguientes:

  • Situadas en el Museo del Prado de Madrid:
Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II y Óleo y Retrato de la Reina Ana de Austria
  • Obras de Bérgamo:
Sacra Famiglia (1559), Accademia de Carrara.

  • Obras ubicadas en la Pinacoteca de Brera:

Pietá y Museo de Budapest y Madonna che allatta al bambino.




Caterina van Hemessen (1528-1587)

(Autorretrato)


Caterina van Hemessen nació en la ciudad belga de Amberes en 1528. De los primeros años de su vida solamente se sabe que, como hija de un pintor llamado Jan Sanders van Hemessen, inició sus estudios artísticos en el taller paterno. 

Hacia 1540, junto a su padre, Caterina entró en la corte bajo el patronazgo de la Reina María de Hungría, hermana del emperador Carlos V y regente en aquel tiempo de los Países Bajos.

Se dedicó a la pintura de miniaturas. Fue la primera pintora del Renacimiento que mostró sus obras de manera directa, sin recaer en el silencio de autoría. Además, realizó entonces numerosos retratos de los miembros de la corte así como distintos lienzos centrados en temas religiosos. 

El trabajo de esta autora evolucionó gracias a la Reina María de Hungría, quien contrató a Caterina para trabajar en su corte, realizando retratos en miniatura a los cortesanos. 


(Retrato de una dama)


(Retrato a un hombre)


Esta pintora se dedicó, prácticamente a los retratos y los autorretratos. La mayor parte de sus producciones muestran una temática religiosa e histórica, siempre realista.

En la actualidad, podemos encontrar las obras de Caterina Van Hemessen en la National Gallery de Londres, en Rijksmuseum de Amsterdam y en Offentliche Kunstsammlung de Suiza.




Elisabetta Sirani (1638-1665)


Elisabetta Sirani nació en Bolonia, en el año 1638, y como la mayoría de las artistas de la época, aprendió a pintar con su padre, Giobanni Sirani, que era seguidos del estilo Guido Reni, aunque este en principio rechazara la idea de que se hija se convirtiese en pintora. Afortunadamente, la joven recibió el apoyo de quien luego sería su biógrafo, el conde Carlo Cesare Malvasia, comenzando su desarrollo como pintora en el año 1650.

A los 19 años, Elisabeta comenzó a pintar como activida profesional y pronto se hizo cargo del taller de su padre cuado se encontró incapacitado por la goto, una enfermedad que ataca a las asticulaciones. A través del arte, la joven pudo mantener a sus padres y sus tres hermanos.

Elisabetta trabajaba con asombrosa rapidez. Su taller llegó a ser visitado por amantes del arte de toda Europa, interesados en presenciar su proceso pictórico. Se cuenta que muchos dudaban de que ella pudiera realizar con tanta rapidez una obra, por lo que llegó a convocar a los incrédulos el 16 de mayo de 1664 para que fueran testigos de su manera de pintar.

La pintura, el dibujo y el grabado no fueron las únicas actividades cultivadas por la artista; también se adentró en la música y la poesía. En todos estos ámbitos desarrolló sus obras en torno a temas históricos y religiosos. Además realizó  retratos, pero lamentablemente ninguno a sobrevivido, salvo sus autorretratos. 

Destacar que fue una de las mujeres que consiguió el reconocimiento de sus derechos y fue conocida internacionalmente.

Un ejemplo de tema histórico es su obra "Porcia hiriéndose el muslo" (1664), que representa a la esposa de Brutus tratando de probar a su marido que es digna de su confianza, hiriéndose el muslo para demostrar su valentía, cualidad asociada comúnmente con los hombres. 



Por otro lado, en cuanto a su temática religiosa tuvo gran aprecio de la Iglesia, que luego de conocer sus aguafuertes le hizo varios encargos, entre los que se encuentra "El Bautismo de Cristo" (a partir de 1658) para la iglesia de Certosini.



Además, la artista también trabajó para la nobleza y entre sus clientes podemos encontrar al Gran Duque de Cosimo III, el Príncipe Leopoldo y el Príncipe Heredero de la Toscana.

Como se ha dicho con anterioridad, Elisabetta Sirani fue reconocida internacionalmente y, debido a esto, en la actualidad sus obras se encuentran en varios de los museos más importantes del mundo, como la Pinacoteca Nacional de Bolonia, la Galería Uffici o el Museo Nacional de Mujeres en el Arte en Washington.

A continuación, podemos ver un breve vídeo que muestra algunas de las obras más destacadas de Elisabetta Sirani:


Simonetta Vespucci (1453-1476)

Fue una mujer que iluminó con su bello rostro la Florencia del siglo XV. Su nombre de soltera era Simonetta Cattaneo, hija de un noble genovés. Se casó muy joven a la edad de dieciséis años con un vecino de Botticelli llamado Marco Vespucci... Hay muchas imágenes con las que todo el mundo identifica la época del Renacimiento, obras famosas que se han convertido en verdaderos iconos de la época. Para la mayoría de estas obras los artistas utilizaron como modelos a gente anónima, personas que poseían alguna característica que quería el autor y punto. 



No se sabe mucho más de ellas. Incluso la famosa Mona Lisa de Leonardo da Vinci, que ahora se especula sería un retrato de Lisa Gheradini, presenta más dudas que certezas sobre la verdadera identidad de la modelo. 

Algo muy distinto sucede con la obra de Sandro Botticelli porque en ella está plenamente identificada la modelo. Botticelli nació y fue formado en Florencia bajo la influencia de grandes maestros, y al igual que Leonardo Da Vinci, también fue patrocinado por los Médici, la más poderosa familia florentina de la época.  Botticelli nos dejó con algunas de las imágenes más memorables del arte occidental, entre las que sobresale su más famosa obra El Nacimiento de Venus.



Y aqui surge la pregunta... ¿Quién es la mujer del famoso cuadro de Botticelli? Pues es ni más ni menos que Simonetta Vespucci, a quien muchos llamaron la mujer bella de la época. En eso coincidían nobles y plebeyos, navegantes y visitantes, propios y extraños. Era hija de un noble genovés. Se casó muy joven a la edad de dieciséis años con un vecino de Botticelli llamado Marco Vespucci. Todos los nobles de la ciudad estaban obsesionados con Simonetta. Los hermanos Giuliano y Lorenzo de Médici también sucumbieron a sus encantos y quedaron prendados de su belleza. Pública y descaradamente rivalizaron en más de una ocasión y le manifestaron su admiración, pero acabaron recibiendo sólo el rechazo y desdén de la bella y ajena rubia. Y hasta el mismísimo Lorenzo de Médici, alias "El Magnífico", llegó a describirla así en sus, por cierto, muy machistas memorias: "Su cutis era extremadamente claro, pero no pálido; rosado, pero no rojo. Su porte era serio, sin ser severo; dulce y placentero, sin asomo de coquetería o vulgaridad. Sus ojos vivos, no manifestaban arrogancia ni soberbia. Su cuerpo era finamente proporcionado, y entre las demás mujeres aparecía de superior dignidad...".




Lastimosamente y como suele ocurrir en este tipo de historias, la bella Simonetta murió muy joven, la noche del 26 de abril de 1476 a la edad de 23 años. Se presume que había contraído tuberculosis. Botticelli nunca pudo superarlo y quedó el resto de su vida obsesionado con ella. En su famoso cuadro "Venus y Marte" no hace falta ser muy observador para darse cuenta de que quienes representan a los dioses del Olimpo, son Simonetta junto al mismo Botticelli. Esta era la única forma, el único sitio donde el artista podía verla como su pareja. Sin lugar a dudas el famoso pintor fue el hombre que más la amó, aunque a su manera, respetuosamente y en silencio. 

En 1485 terminó su cuadro El nacimiento de Venus como homenaje póstumo a Simonetta, nueve años después de su muerte. Todas las mujeres de sus cuadros guardan un exacto parecido a Simonetta, aparte de los retratos póstumos que pintó de ella. Tan grande fue el amor de Botticcelli hacia su musa, que nunca contrajo matrimonio y personalmente pidió que después de muerto fuese enterrado a los pies del sepulcro de Simonetta  en Florencia.